Declaración de Principios Wallmapuwen

Declaración de Principios Wallmapuwen

Declaración de Principios

Preámbulo

Desde hace ya ocho años un grupo de Mapuche iniciamos un diálogo respetuoso y franco tendiente a visualizar la construcción de una herramienta política propia. Este diálogo ha tenido como punto de partida consensuado la necesidad de dar un salto adelante en la lucha organizada de nuestro pueblo mediante la conformación de un Partido Político, de carácter Autonomista y Nacionalitario.

La idea de un partido político no es nueva, ya a principios del siglo XX sectores mapuche vinculados a la Sociedad Caupolican, habían adoptado la decisión de crear un partido político, pero no dieron el paso concreto de su ejecución. Del mismo modo en la década del 70 apareció un grupo proclamando el Partido Mapuche de Chile (Pamachi). Más recientemente en 1989 se creó el Partido de la Tierra y la Identidad (PTI), una organización supra étnica que agrupaba a miembros del Pueblo Mapuche, Aymara y Rapanui, que terminó en la disolución y sus más connotados dirigentes integrando las filas de los partidos de la Concertación. Nos interesa enfatizar que la idea de un partido político siempre ha sido debatida al interior del movimiento Mapuche y en la actualidad existen sectores que comparten una idea general de conformación de un partido político.

Lo nuevo que observamos en nuestro actual proceso, es que existe una generación de Mapuche que concibe nuestra situación actual de forma diferente a como se ha concebido antes. En nuestro caso concebimos nuestra situación como una «cuestión nacional» y no como una «cuestión indígena campesina». Es decir, interpretamos que como nación experimentamos una situación colonial global, abierta desde fines del siglo XIX con la invasión total por parte de los Estados chileno y argentino, que significo la partición del Wallmapu y la subordinación en todos los planos de la vida social. Una dimensión de esta situación es el conflicto entre el centro y la periferia, que ha llevado a nuestro territorio a padecer los problemas generados por el centralismo político asfixiante que se impulsa desde Santiago. Sin embargo, la superación del centralismo no garantiza en sí la consecución de nuestros derechos nacionales, por ello la solución a dicha situación solo puede ser enfrentada globalmente por medio de un proyecto político. En la etapa actual este proyecto debe ser concebido como una autonomía política territorial, basada en un Estatuto de autonomía que garantice derechos del pueblo mapuche y todos los habitantes de Wallmapu. Para ello debemos impulsar un proceso que hemos denominado de construcción y reconstrucción nacional, tendiente a fortalecer el tejido social y político en Wallmapu, así como acceder al poder político.

Para lograr estos grandes objetivos se requiere desarrollar una estrategia de acumulación de fuerzas en Wallmapu, la que debe contemplar dos dimensiones. Primero; debe contribuir a la articulación de amplios sectores de la sociedad mapuche y chilena, tras la movilización social en función de nuestros intereses. En segundo lugar, se debe desarrollar una estrategia electoral en Wallmapu, evaluando los niveles en que es conveniente participar y las condiciones de cada momento.

Respecto a ambas dimensiones nos parece necesario acotar algunas precisiones. El partido no pretende ser la suma de las organizaciones sociales Mapuche trasvasijadas al partido. Suponer esto significaría querer suplantar el rol que juegan las diversas organizaciones sociales. Por el contrario, debe buscar fomentarlas en toda su rica diversidad: comunidades, asociaciones campesinas, asociaciones de estudiantiles, gremios profesionales, sindicatos de trabajadores y pobladores, asociaciones dedicadas a las actividades económicas etc. y entregarles una orientación oportuna y eficiente en el terreno específicamente político. En síntesis: la futura existencia del partido no significa que las organizaciones sociales Mapuche dejen de existir.

La segunda acotación guarda relación con la necesidad de entender que la acción electoral del partido es una pieza clave de nuestra estrategia, de hecho sin participación electoral el partido no tendría sentido. Sin embargo, es oportuno indicar que el partido no es «instrumental» en el sentido restringido del concepto que suele usarse para limitar la acción de un partido a actividades puramente electorales, sino que es un instrumento para la implantación de un proyecto político global como ya lo hemos indicado.

Por último, los y las militantes de Wallmapuwen consideramos que el partido es la expresión de la suma de voluntades individuales movidas por intereses sociales o colectivos que trascienden nuestros intereses particulares. Sobre todo hemos asumido que para hacer avanzar este proceso más allá de la ambigüedad y divagación que ha caracterizado a otros intentos similares que nos precedieron, se deben adoptar definiciones y decisiones mínimas como la presente declaración de principios. Entendemos que este proceso no es sólo necesario, sino también urgente, y en el buscamos la más amplia participación de nuestros hermanos y hermanas de Wallmapu.

Estamos conscientes que muchos aspectos que contiene esta declaración requieren de una mayor discusión, pero con ella pretendemos colocar al debate los aspectos centrales de las características que debería tener el instrumento de lucha que hemos construido. Pretendemos también ofrecer una guía de acción y mapa de ruta para todos aquellos que libre y sin mezquindad opten sumar sus fuerzas a un proceso de construcción partidaria con proyecciones históricas.

En un sentido más general, con el proceso de construcción queremos hacer un llamado a cambiarle el sello a la actividad política en general, actualmente atrapada en el populismo, demagogia, corrupción y marketing, pero sobre todo queremos darle un vuelco positivo a la política. Creemos que la existencia de Wallmapuwen, como expresión política autonomista y nacionalitaria, va conllevar necesariamente una modificación positiva del escenario político en Wallmapu y el Estado chileno, un escenario político, sin duda, más favorable para nuestros intereses.

I Principios Ideológicos

 Los mapuche somos habitantes originarios del Wallmapu o País Mapuche que se ubica a ambos lados de la Cordillera de los Andes y constituimos un mismo Pueblo. Nos une una cultura, una misma historia, una lengua propia y nacional, y por sobre todo, la voluntad de desarrollar una comunidad de destino, es decir, una Nación.

 A los Mapuche en tanto Nación nos asiste el inalienable derecho a la autodeterminación. Por medio de su ejercicio, nos corresponde decidir libremente nuestro futuro político, económico, social y cultural. Este derecho, considerado como un derecho humano fundamental, ha sido consagrado en instrumentos internacionales de derechos civiles y políticos (Convenio 169 de la OIT, Declaración de Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas). Su reconocimiento es imprescindible para terminar con la división de pueblos de primera y segunda categoría, con opresores y oprimidos.

 Como forma de garantizar el ejerció más pleno a la autodeterminación, en tanto nación nos asiste el derecho a la restitución de nuestro territorio histórico: el conjunto del Wallmapu, el que está constituido por el Ngulumapu región oeste, actualmente ocupado por el Estado chileno y el Puelmapu, ocupado por el Estado argentino.

 Dado que el alcance y disfrute de nuestros derechos no dependerán exclusivamente del reconocimiento de los Estados chileno y argentino, sino de nuestras propias fuerzas y logros, consideramos que debemos impulsar un proceso de reconstrucción nacional. Ello implica, desde un punto de vista ideológico, el desarrollo de una conciencia nacional Mapuche, que nos permitirá confluir por sobre nuestras diferencias, sean estas originadas en nuestro propio desarrollo histórico o bien como consecuencia de la subordinación que experimentamos por parte de los Estados chileno y argentino. En este sentido las identidades territoriales somos la diversidad de una misma nación.

 Pieza clave en este proceso de reconstrucción y desarrollo de la conciencia nacional Mapuche será la revitalización del Mapuzugun (o llamado según sus variantes lingüísticas; chezugun, mapuchezugun, etc.) Como lengua propia y oficial del Wallmapu. Así pues, debe ser un deber político e ideológico del proceso de reconstrucción nacional y del futuro ejercicio del poder, elaborar políticas en todos los niveles que permitan revitalizar y recuperar plenamente la práctica del idioma.

II Principios Políticos

1º Es un deber y una responsabilidad histórica con nuestro pueblo, señalar claramente que el ejercicio pleno de nuestros derechos colectivos como nación se ven hoy coartados por múltiples obstáculos que hacen imposible su materialización en el corto o mediano plazo. Dadas las actuales condiciones desfavorables de correlación de fuerza que enfrenta nuestro pueblo en todos los planos, la lucha Mapuche deberá transitar etapas sucesivas hacia la consecución de su objetivo máximo: la reconstrucción y construcción del Wallmapu.

 La actual etapa de lucha, y la cual se extenderá por muchos años, es una etapa que hemos definido como autonomista y de profundización democrática, en la cual lo fundamental serán dos aspectos:

  1. a) luchar democráticamente por la conquista de un Estatuto de Autonomía para el Wallmapu. En dicho territorio autónomo se debe establecer una Asamblea y un Ejecutivo elegidos democráticamente por los ciudadanos y las ciudadanas de Wallmapu, sobre la base de una circunscripción única y de un sistema electoral proporcional.
  1. b) luchar por reformas políticas democráticas en el contexto del Estado chileno. Específicamente debemos abogar por la descentralización política, modificación del sistema electoral, la ampliación de la participación ciudadana y nuestro reconocimiento político como nación en una nueva constitución. Para el logro de estos objetivos programáticos se debe impulsar una estrategia de acumulación de fuerzas que combine la lucha electoral con la movilización social.

3º Dado que en contextos de lucha democrática por el poder los partidos políticos son los instrumentos pertinentes, para el éxito de nuestro proyecto político postulamos la necesidad de crear un Partido Político Autonomista y Nacionalitario.

 El partido al que aspiramos debe nacer con una clara voluntad de alcanzar el poder político, que le permita no solo llevar adelante su proyecto político, sino también resolver los múltiples problemas que hoy experimenta nuestro pueblo y la población chilena de Wallmapu. En este sentido el partido no trabajara exclusivamente por representar los intereses Mapuche, sino también abogara por la defensa de aquellos sectores que padecen de la exclusión, social, política y económica.

 De acuerdo a lo anterior el Partido, no sólo buscara dar orientación política e ideológica, sino también dar respuestas concretas a los dilemas del desarrollo, para buscar y construir un nuevo orden social más justo en Wallmapu, que sea alternativa al modelo neoliberal imperante, pues nos declaramos anti neoliberales y anticapitalistas. En otras palabras, el partido deberá articular las demandas inmediatas con nuestros objetivos estratégicos.

 El Partido al que aspiramos debe contribuir al progreso social, económico, cultural y político de los ciudadanos y las ciudadanas de Wallmapu, promoviendo en todos, la formación cívica y participación activa en todos los asuntos de interés para Wallmapu.

7º El partido al que aspiramos se debe definir por las siguientes características:

Autonomista: El partido se define como autonomista en la medida que establece como objetivo político de su actual etapa de lucha la conquista de un Estatuto de Autonomía para Wallmapu. A su vez como expresión política organizada de los habitantes de Wallmapu defiende la autonomía ideológica, política y orgánica de Wallmapuwen.

Nacionalitario: El partido fomentara el desarrollo de una identidad nacional en Wallmapu. Es decir junto con la existencia de la diversidad real y a veces artificialmente fomentada, aspiramos pasar de una conciencia étnica hacía una conciencia nacional, sustentada en la idea de un Wallmapu. Sostenemos que «sin un territorio jamás seremos una nación». Estamos convencidos de que este tránsito no es sólo necesario, sino urgente, pues ella es la base ideológica fundamental que nos permitirá crecer y converger en un proyecto más amplio de nación.

Democrático: El partido se define como democrático en la medida que aspira a construir una sociedad más justa, democrática y participativa en Wallmapu, al establecimiento de relaciones respetuosas con otras sociedades velando por los derechos y libertades individuales y colectivas, en mapuzugun denominada Küme Mogen (el buen vivir). Del mismo modo se define como democrático en la medida que definirá sus autoridades mediante elecciones internas, respetando y fomentando los derechos y deberes en este ámbito.

Pluralista: El partido será una organización pluralista que no discriminará por razones; Ni de origen étnico, social, religioso, de género, de opciones sexuales, discapacidad, etc. El partido tendrá como única y lógica condicionante para militar en él, la aceptación de su proyecto político, declaración de principios, programa y estatutos, así como la manifestación declarada de sus miembros de trabajar activamente para la materialización de su proyecto y objetivos.

Wallmapuwen

Wallmapuwen, Congreso programático e ideológico, Abril küyen 2013.

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