La Oficialización del Mapudungun y el Derecho de los Pueblos a la Comunicación

La Oficialización del Mapudungun y el Derecho de los Pueblos a la Comunicación

Por Andrés Carvajal* et al

Numerosos artículos y estudios, declaraciones, manifiestos y manifestaciones, marchas y comunicador@s indígenas asesinad@s y pres@s (o mapuche, rapanui, kichwa, maya, wixárika, etc., como el periodista indígena Rodolfo Maya), también comunicador@s no indígenas, o mestiz@s, o criollos (o chilen@, argentin@, brasileñ@, peruan@, etc., como al fotógrafo Felipe Durán hoy en Chile), dan cuenta de la larga lucha de los pueblos por el Derecho a la Comunicación.

Y estos pueblos, y en este caso los pueblos indígenas, han coincidido en la necesidad, potencialidad y riqueza de esta comunicación como parte de sus luchas, reinvenciones e invenciones. Por ejemplo, la Segunda Cumbre Continental de Comunicación Indígena desarrollada en México en 2013 la veía como “una estrategia propia de los pueblos indígenas para preservar nuestras lenguas y culturas, por lo tanto la cumbre la definen como un espacio legitimo permanente que se construye con el pensamiento y la palabra, donde se comparten experiencias, problemas, aspiraciones en el campo de la comunicación para la formulación de estrategias al servicio de los pueblos y las naciones indígenas, en las luchas por el territorio, así como en la lucha por el pleno reconocimiento y derechos por la vida y la dignidad.”¹

Y es que comunicadoras y comunicadores de los pueblos saben que es necesario el desarrollo de “estrategias y políticas públicas para incidir y hacer valer el derecho a la comunicación en un marco que garantice la cosmovisión, lengua y cultura, para dar a conocer a todos los pueblos y naciones, las luchas por los territorios, derechos, dignidad e integridad por la vida.”²

Y en medio de estas luchas, dentro de los contenidos de estas luchas, desarrolladas en todo el continente y el planeta; contenidos que son amplios y diversos, tales como acceso, promoción, fomento, espacios de exhibición, apoyo estatal, autonomía y pertinencia de contenidos y formas, etc.; al centro de todo esto el discurso de comunicadores y comunicadoras indígenas, plantea que “los contenidos deben privilegiar el uso de las lenguas maternas, desarrollar la cultura de los pueblos originarios”. ³

Este punto, ha sido discutido por el Mecanismo de expertos sobre los derechos de los pueblos indígenas de la Organización de Naciones Unidas quienes plantean que “los medios de comunicación pueden ser una herramienta esencial para la revitalización de las lenguas indígenas, especialmente en la educación de los niños”⁴ , lo que sustenta la demanda.

Incluso el Relator Especial James Anaya “en su informe 2012 sobre las lenguas de los pueblos indígenas y culturas (…) plantea que el derecho de los pueblos indígenas a establecer sus propios medios de comunicación, en sus propios idiomas, es fundamental en la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y sostiene que los medios de comunicación indígenas pueden reducir la marginación y la mala interpretación de las voces indígenas, que ha sido perjudicial para sus intentos de lograr un entendimiento y el respeto de sus derechos dentro de las sociedades amplias en las que viven.”⁵

La resolución de la Contraloría, que permite la Oficialización del Mapudungun en la Región de la Araucanía, Chile, abre posibilidades insospechadas dentro del laberinto del estado, posibilidades como las que tiene la Oficialización del Mapudungun en la comuna de Galvarino, en Wallmapu, Chile. Y es aquí donde se articulan estos dos derechos, el de la comunicación y el del idioma, mostrándonos la interconexión de los derechos, su compleja y articulada necesidad mutua.

Esta, la región más diversa en el uso cotidiano de lenguas e idiomas, requiere un sistema de comunicación, un modelo de gestión plurinacional de la comunicación, participativo y complejo, que asegure el ejercicio del Derecho de los Pueblos a la Comunicación, la comunicación entre los pueblos, la creación y el ejercicio de un territorio plurinacional y el ejercicio de los derechos de los pueblos.

Como dato, este 21 de febrero se celebra a las lenguas maternas, los idiomas indígenas, en todos los países de América. En muchas de estas actividades hay documentales que se proyectan y conversatorios que les siguen, y cada vez más son realizador@s de los propios pueblos y cada vez más y mejor en sus idiomas, en dos y más idiomas.

Por el Derecho a la Comunicación de todas y todos y por el Derecho a hacerlo en todos los idiomas.

* El autor es antropólogo, director de Yepan Revista de Cine y Comunicación Indígena y Vice-Presidente de Wallmapuwen.

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